domingo, 14 de septiembre de 2008

TÉCNICA ALEXANDER: Una herramienta para usar mejor nuestro cuerpo

Técnica AlexanderUna herramienta parausar mejor nuestro cuerpo
Cada ser humano maneja la energía y las tensionesde manera diferente, esta técnica ayudaa conocer el mapa sicofísico de cada uno. (Nancy Vásquez Kaufmann)

* Frederic Matthias Alexander (1869-1955) fue un actor australiano. Al comienzo de su carrera tuvo una serie de problemas de orden respiratorio y frecuentes afonías. Médicos y profesores le recomendaban que se tomara períodos de descanso para su voz, con tal de recuperarla. Comprobó que aquello le proporcionaba una restauración momentánea, ya que volvía a perder la voz tan pronto como reiniciaba sus declamaciones. Fruto de esta observación repetida concluyó que el problema provenía de algo que él mismo hacía al hablar y se propuso investigarlo.

Lentamente, durante el proceso de esta investigación descubrió que el problema era mucho más amplio de lo que esperaba. En la base debía situarse todo él, cuerpo y mente. Su condición sicofísica era la responsable de la calidad de todo aquello que hacía. Posteriormente descubrió que el objeto de su estudio no era únicamente una particularidad suya, sino que era común entre la mayoría de la gente. Entonces, consiguió cambiar aquellos hábitos que le entorpecían y más tarde encontró la manera de enseñar a otros a hacer lo mismo. De este modo desarrolló a lo largo de su vida la técnica que lleva su nombre y que aún se transmite en escuelas en diferentes partes del mundo, como Inglaterra, Alemania, Israel, Estados Unidos. Cuando los mecanismos subconscientes naturales del equilibrio y la postura se alteran por uso incorrecto o por una lesión, el funcionamiento físico y mental puede verse afectado de modo negativo. Sin embargo, una actividad muscular adecuada para la postura no es algo que pueda volverse a ganar con un sencillo ejercicio. Implica respuestas reflejas “automáticas” que, cuando se trabajan bien, sostienen el cuerpo casi sin esfuerzo alguno (La Sociedad de profesores de la Técnica Alexander, STAT; PG 29). En 1996, la Técnica Alexander fue incluida como tratamiento para el dolor en la Seguridad Social Británica (NHS), y hay numerosas compañías de seguros del Reino Unido que recomiendan lecciones a sus clientes (WPA, Allied Dunbar, Prime Health, Norwich Union, etc.). Actualmente es una asignatura más en la formación profesional de músicos, bailarines, actores y cantantes, en lugares como Julliard School, New York University, Metropolitan Opera, The Actor´s Studio, London Academy of Music and Dramatic Art, Royal Academy of Dramatic Art. Ayuda a superar: • Lordosis• Escoliosis • Asma • Tensión corporal • Dolores musculares crónicos de cuello, cintura, rodillas, tobillos, pies, cabeza • Hombros redondeados • Estrés • Afonía • Depresión • Ansiedad ¿CÓMO ME USO? Una clase de Técnica Alexander dura como mínimo 30 minutos. Desde que la persona entra a la sala, el profesor observa cómo se mueve, cómo se sienta, gesticula, y respira. Se le pregunta sobre su historia, su oficio, o si ha tenido problemas corporales; en definitiva, ve cómo se usa esa persona a sí misma. Luego le pide que se pare y se siente varias veces, para después analizar técnicamente cómo utiliza las articulaciones. A continuación se le muestra a la persona lo que está haciendo: Si está apretando, doblando la espalda, contrayendo vértebras, y así ocurre la toma de conciencia de lo que le ocurre. En sesiones posteriores, el profesor concentra su atención en las posturas del alumno. “Al principio tienes que dejarte llevar por el profesor, porque no tienes idea. La primera clase vienes a ‘dejar de hacer’, que es un concepto muy raro hoy para los seres humanos, que por lo general ante eso se paralizan, como que no pueden dejar de moverse, no paran nunca. Incluso cuando ves tele haces algo”, (Reportaje en De mujer a mujer, Feb. 2003) Genoveva Tapia tiene 19 años y estudia pedagogía en danza. Todo iba bien hasta que sufrió una tendinitis en sus pantorrillas por excesiva tensión, a raiz del entrenamiento, que la obligó a peregrinar por muchos médicos kinesiólogos y también de medicina alternativa, sin resultados, hasta que llegó donde Nancy Vásquez, profesora de la Técnica Alexander, quien, en algunos meses, alivió su dolencia. “Me di cuenta de que había mucho de mi lesión que generaba yo misma. Cuando identifiqué dónde ponía la tensión y de qué manera, fue más fácil manejarlo. Para mí fue fundamental. Es replantearse la idea de cuerpo”. (Reportaje en De mujer a mujer, Feb. 2003) Sara Pizarro es otra alumna de esta técnica. La probó porque tenía mala postura corporal, lo que le provocaba dolor. Le siguió su hijo, por una lesión en la rodilla causada al caer de un monopatín. Ambos mejoraron con la Técnica Alexander. “Es algo que siempre se va trabajando y también es un trabajo personal y espiritual. Me ayudó más allá del buen uso de mi cuerpo. Es fluir con la vida sin resistencias. Cuando lo experimentas dejas de tener el control de todo, dejas que sea. Puede llegar a conectar el nivel existencial profundo. El cuerpo despierta a su mecánica natural”

No hay comentarios: